Introducción
La Costa Vicentina es ese secreto bien guardado de Portugal que, por suerte, todavía conserva su belleza salvaje. Si buscas una escapada de 3 días para huir de la rutina y sumergirte en paisajes que cortan la respiración, este itinerario es para ti. Prepárate para playas que parecen no tener fin, acantilados imponentes y una tranquilidad que solo el Alentejo y el Algarve saben ofrecer. ¿Vamos?
Día 1: De Sines a Vila Nova de Milfontes
Nuestro punto de partida es Sines, la tierra que vio nacer a Vasco da Gama. Después de un paseo por el centro histórico, ponte en marcha hacia el sur. La primera parada obligada es en Porto Covo, un pueblo pesquero lleno de encanto, con sus casas blancas con franja azul. Aprovecha para explorar las pequeñas playas escondidas de la zona.
A continuación, pon rumbo a la Ilha do Pessegueiro, que se puede divisar desde la costa, y sigue hasta la Praia do Malhão, un arenal extenso y salvaje, perfecto para una caminata a la orilla del mar. El día termina en Vila Nova de Milfontes, un pueblo vibrante donde el río Mira se encuentra con el mar. Es el lugar ideal para cenar y pasar la noche.
Día 2: De Vila Nova de Milfontes a Zambujeira do Mar
Empieza el día explorando la Praia das Furnas, en la otra orilla de Milfontes, y sigue hasta la Praia de Almograve. Continúa el viaje hacia el sur y visita el Cabo Sardão, donde puedes tener la suerte de avistar cigüeñas anidando en los acantilados, algo único en el mundo.
La tarde se pasa en Zambujeira do Mar, otra perla de la Costa Vicentina. Pasea por las calles del pueblo y baja hasta la playa para un baño refrescante. El día termina en Odemira, un pueblo tranquilo a orillas del río Mira, donde puedes relajarte y recargar las pilas.
Día 3: De Aljezur a Sagres
En el último día entramos en el Algarve. La primera parada es Aljezur, un pueblo coronado por un castillo moro con vistas increíbles. Después de explorar el pueblo, sigue hasta la Praia da Bordeira, un arenal inmenso rodeado de dunas.
Para terminar el viaje por todo lo alto, no hay nada como el atardecer en el Cabo de São Vicente, en Sagres, el punto más al suroeste de Europa. La sensación de estar en el “fin del mundo” es inolvidable. La Fortaleza de Sagres, ahí cerca, también merece una visita.
Lo que conviene saber antes de ir
- La mejor época para ir: La primavera y el otoño son ideales para evitar las multitudes del verano y disfrutar del buen tiempo.
- Transporte: La mejor forma de explorar la Costa Vicentina es en coche, para tener la libertad de parar donde y cuando quieras.
- Alojamiento: Reserva con antelación, especialmente en temporada alta. Hay opciones para todos los gustos, desde turismo rural hasta hostels.
Dónde entra Multipark
Explorar la Costa Vicentina en coche es una experiencia liberadora, y Multipark puede ayudar a que tu viaje empiece de la mejor manera. Con nuestros aparcamientos junto al aeropuerto, puedes dejar tu coche en seguridad mientras te vas a descubrir este paraíso. Sin preocupaciones, sin estrés. Solo tú, la carretera y los paisajes increíbles de la Costa Vicentina.
Conclusión
Tres días en la Costa Vicentina saben a poco, pero son suficientes para enamorarte de esta costa única. Volverás a casa con las energías renovadas y, muy probablemente, ya planificando la próxima visita. Porque la Costa Vicentina es así, un buen vicio que se queda contigo para toda la vida.
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