Al reservar, recibe la dirección exacta del aparcamiento, las instrucciones de acceso y el número de reserva. Algunos aparcamientos utilizan lectura automática de matrículas (ANPR) — basta con entrar y la barrera se abre. En otros, muestra el número de reserva o el email de confirmación al equipo en la entrada.
Una vez aparcado, se queda con las llaves. El aparcamiento dispone de vigilancia CCTV permanente y vallado perimetral completo. Para la recogida, regresa a la hora prevista, muestra la confirmación (o el sistema reconoce la matrícula) y sale. Nada que devolver, sin colas, sin desvíos — es el modelo más sencillo.
Importante: el autoaparcamiento asume que el vehículo cumple la normativa (ITV en regla, seguro vigente) y que el usuario respeta las reglas del aparcamiento (límites de velocidad, señalización). Multipark y el operador del aparcamiento no se responsabilizan de los bienes dejados en el interior — recomendamos siempre retirar los objetos de valor.