Imagina la escena: está lloviendo a cántaros, vas por la autopista, el tráfico se para en seco, frenas a fondo y… el coche decide seguir deslizándose como si estuviera en una pista de hielo.
No tiene ninguna gracia. Los neumáticos son lo único que conecta tu máquina de tonelada y media con la carretera (¡apenas cuatro palmos de goma!). Conducir con neumáticos “lisos” no es solo medio camino para suspender la ITV o llevarte una buena multa, es jugar activamente con tu seguridad.
Y la excusa de “ah, yo no entiendo nada de mecánica” aquí no cuela. Martin te va a enseñar a ver si tus neumáticos están bien para las curvas o si ya solo sirven para hacer columpios:
1. El Famoso Truco de la Moneda de 1 Euro 🪙
No necesitas ir al mecánico ni comprar herramientas raras para medir el dibujo del neumático. Solo necesitas sacar una moneda de 1 euro. Cógela y métela en una de las ranuras más gruesas del neumático (ese canal del medio).
- Si el borde dorado de la moneda queda escondido: ¡Estás a salvo! El neumático aún tiene profundidad suficiente.
- Si ves todo el borde dorado: Amigo, tenías que haber comprado neumáticos ayer. Estás conduciendo con menos de 3 milímetros de goma y el aquaplaning te espera en el próximo charco. El límite legal es 1,6 mm, pero nunca deberías dejar que llegue a ese punto crítico.

2. ¿Goma o Madera? ¡Atención a la Fecha de Fabricación! 🪵
¿Sabías que los neumáticos tienen fecha de caducidad? Un neumático puede tener un dibujo impecable (porque el coche se pasa la vida en el garaje), pero si tiene 10 años, la goma ya se ha resecado y parece piedra. Y la piedra no frena en el asfalto.
Busca en el lateral del neumático un código que dice “DOT” seguido de cuatro números (p. ej. 4221). Eso significa que el neumático se fabricó en la semana 42 de 2021. Si tus neumáticos ya tienen más de 5 o 6 años, ¡empieza a pensar en cambiarlos, aunque parezcan nuevos!
3. Presión: Ni Bizcocho ni Globo a Punto de Reventar 🎈
Conducir con la presión equivocada es tirar el dinero. Si los neumáticos están demasiado bajos, el coche gasta más combustible y desgasta los bordes de la goma (y la dirección se vuelve más pesada). Si están demasiado hinchados, se desgasta el centro del neumático y notas cada bache de la carretera hasta en los dientes.
¿Dónde ves la presión correcta? Suele estar en una pegatina en la puerta del conductor, en la guantera o en la tapa del depósito de combustible. Y recuerda: ¡mide la presión en el surtidor siempre con los neumáticos fríos!
¿Neumáticos Lisos (o Revisión Atrasada) y te Vas de Vacaciones? ¡Lo Resolvemos!
¿Hiciste el truco de la moneda la noche antes del viaje y te has dado cuenta de que tus neumáticos están en las últimas? ¿O giras la llave y te acuerdas de que ya tendrías que haber revisado el aceite hace dos meses? ¿Vas a perder tu precioso fin de semana de vuelta encerrado en un taller esperando tu turno?
Nada de eso. Cuando vayas al aeropuerto, conduce con cuidado hasta nuestras instalaciones. Entrega la llave de tu máquina al equipo de Multipark, ve a tu vuelo y disfruta del viaje.
Mientras tú estás fuera tomando cócteles al sol o visitando museos, nosotros entramos en acción. Gracias a nuestras alianzas de excelencia con talleres, podemos hacer un check-up completo a tu vehículo. Analizamos el estado de la batería, los niveles de aceite y agua/refrigerante y, claro, nos encargamos de cambiarte los neumáticos. Llevamos tu coche, le calzamos los neumáticos nuevos que elegiste, calibramos las ruedas y volvemos a aparcar el vehículo en nuestro parking seguro y vigilado.
Aterrizas en Portugal, sales de la terminal y tu coche está allí en la puerta con “zapatos” nuevos y con la salud al 100 %, listo para la lluvia y para las curvas. Todo esto sin perder ni un minuto de tu tiempo de descanso.

Haz la simulación y reserva tu Valet Parking en la web de Multipark y deja el mantenimiento en nuestras manos de confianza.



