Por qué los faros se amarillean
Todos los coches modernos usan faros de policarbonato — un plástico ligero, resistente a impactos y fácil de moldear en formas complejas. El precio a pagar es que el policarbonato se degrada con la exposición UV. Tras 4 a 7 años bajo el sol, la capa protectora original empieza a oxidarse, adquiere ese tono amarillento/mate que se ve desde fuera y, más importante, reduce la cantidad de luz que llega a la carretera. Los faros parecen funcionar, pero el alcance real puede estar 30-40% por debajo del original.
Es un problema de seguridad, no estético. En carretera de noche, 30% menos luz significa 30% menos tiempo de reacción a un animal, a un neumático en la vía, a un peatón que sale por detrás de un coche parado. En las inspecciones técnicas, faros amarillentos con alcance reducido pueden dictar un suspenso.

