La ITV no es una formalidad
La ITV existe para garantizar que los coches en circulación cumplen un mínimo de seguridad. Puede parecer un fastidio — sobre todo cuando sabes que el coche está bien — pero es el único filtro estatal que impide vehículos peligrosos en la vía. Suspender tiene dos consecuencias: tiempo perdido (nueva cita, viaje repetido) y dinero (tasa de reinspección más reparación quizá apresurada sin tiempo para pedir presupuestos).
En Multipark ofrecemos un servicio de preparación pre-ITV. En 30-45 minutos verificamos los puntos que más se suspenden: faros desalineados o amarillos, intermitentes o luces de freno no funcionales, pastillas por debajo del mínimo, holguras en la dirección, neumáticos bajo 1,6 mm, emisión fuera de límites (gasolinas antiguos) o problemas del FAP (diésel).


