Copenhague, la capital de Dinamarca, es una ciudad que mezcla el encanto histórico con un diseño moderno y un rollo súper relajado. Es el sitio perfecto para una escapada de fin de semana largo, donde puedes explorar palacios, pasear por canales coloridos y, claro, comer cosas muy buenas. Si tienes 3 días para descubrir este tesoro escandinavo, este itinerario es para ti. ¿Vamos?
Día 1: Clásicos y Descubrimientos
Empieza el día en el corazón de la ciudad. A pie puedes llegar a muchos de los puntos principales. Sugerimos que comiences por el Palacio de Christiansborg, donde puedes hacerte una idea del poderío danés, ya que es la sede del Parlamento, del Gabinete del Primer Ministro y del Tribunal Supremo. Justo al lado, no te pierdas el edificio de la antigua bolsa de valores, el Børsen, con su icónica torre en forma de colas de dragón entrelazadas.
Después, sube a la Torre Redonda (Rundetårn) para una vista panorámica de la ciudad. La subida es una rampa en espiral, lo que la hace diferente y más accesible. A continuación, pasea por Strøget, una de las calles comerciales peatonales más largas de Europa. Es el sitio ideal para sentir el pulso de la ciudad, ver tiendas y quizá parar a tomar un café.
La tarde puede dedicarse a explorar la famosa Christiania, una “ciudad libre” autogestionada con una atmósfera única. Es un lugar controvertido, pero interesante desde el punto de vista social y cultural. Recuerda respetar las normas locales, especialmente la prohibición de hacer fotos en ciertas zonas. Al salir, camina hasta Nyhavn, el famoso puerto con sus casas coloridas. Es la postal de Copenhague y el sitio perfecto para relajarte, beber algo y hacer fotos increíbles.
Para terminar el día, da un paseo hasta el Palacio de Amalienborg, la residencia oficial de la familia real danesa, y la imponente Iglesia de Mármol. Si aún tienes energía, una caminata hasta la estatua de la Sirenita es casi obligatoria. Por el camino, puedes atravesar el Kastellet, una fortaleza con forma de estrella que hoy es un parque público muy agradable.

Día 2: Realeza y Diversión
El segundo día puede empezar en los Jardines del Rey (Kongens Have), el parque más antiguo y popular de la ciudad, que rodea el Castillo de Rosenborg. Este castillo renacentista es una visita que vale la pena, no solo por su arquitectura, sino también porque alberga las Joyas de la Corona Danesa. Reserva unas buenas horas para explorar el castillo y los jardines con calma.
Después de una mañana de realeza, ¡la tarde es para divertirse! Los Jardines de Tivoli son uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo y tienen una atmósfera mágica que encanta tanto a niños como a adultos. Incluso si no eres fan de las montañas rusas, vale la pena pasear por sus jardines, ver los edificios exóticos y sentir el ambiente de cuento de hadas. Puedes cenar en uno de los muchos restaurantes del parque y, con suerte, asistir a uno de los espectáculos de luces o fuegos artificiales que se celebran en ciertas épocas del año.
Día 3: Perspectivas y Despedidas
Para tu último día, sugerimos una perspectiva diferente de la ciudad. Un paseo en barco por los canales es una forma relajante y bonita de ver Copenhague desde el agua. Pasarás por muchos de los lugares que ya has visitado y descubrirás nuevos ángulos para tus fotografías. Otra opción muy popular, y muy local, es alquilar una bicicleta y explorar la ciudad a tu propio ritmo. Copenhague es una de las ciudades más amigables con los ciclistas del mundo, con carriles bici por todas partes.
Hacia las 11:30, puedes asistir al Cambio de Guardia en el Palacio de Amalienborg. Es una ceremonia formal y una experiencia cultural interesante. Después, aprovecha para hacer las últimas compras, visitar un museo que se te haya quedado pendiente o simplemente sentarte en un café a observar el estilo de vida danés, conocido como hygge.
Lo que conviene saber antes de ir
- Moneda: La moneda local es la Corona Danesa (DKK), no el euro. La mayoría de los sitios acepta tarjetas, pero siempre conviene llevar algo de dinero local.
- Horarios: Ten en cuenta que muchas atracciones y museos cierran los lunes. Planifica tu itinerario en consecuencia.
- Copenhagen Card: Si planeas visitar muchas atracciones de pago, la Copenhagen Card puede ser una buena opción. Incluye la entrada a más de 80 sitios y el uso ilimitado de los transportes públicos. Echa cuentas para ver si te compensa.
- Comida: No te vayas sin probar un smørrebrød (un sándwich abierto con varios ingredientes), un hot dog danés en uno de los muchos puestos callejeros y un kanelsnegl (rollo de canela) en una panadería local.
Dónde entra Multipark
Copenhague es una ciudad que conquista por su belleza, su simplicidad y su calidad de vida. Este itinerario es solo un punto de partida. Déjate llevar por la curiosidad, explora las calles secundarias y descubre tus propios rincones favoritos. ¡Buen viaje!



