Mira, la escena es esta: acabas de aterrizar en Tokio, Nueva York o Bangkok. Fuera el sol brilla, son las dos de la tarde y la ciudad está llena de vida. Pero ¿tu cuerpo? Tu cuerpo cree que son las cuatro de la madrugada, no te duchas hace más de 20 horas y tienes la sensación de que tu cerebro ha sido atropellado por un camión.
Bienvenido al maravilloso mundo del jet lag.
Atravesar varios husos horarios desbarata el reloj interno de tu cuerpo. Si no tienes cuidado, vas a pasarte los tres primeros días de tus vacaciones de ensueño durmiendo de día y mirando al techo de la habitación del hotel por la noche.
Para que no te duermas con la cara dentro del plato de Pad Thai en la primera cena, Martin te trae los trucos ninja para engañar a tu reloj biológico:
1. Hackea tu Reloj Nada Más Subir al Avión ⌚
En cuanto te sientes en tu sitio y el avión despegue, cambia inmediatamente la hora del móvil y del reloj a la zona horaria del destino. Olvida qué hora es en Portugal.
Si en el destino es de noche, intenta dormir en el avión (usa los auriculares y el antifaz). Si en el destino es de día, tómate un café, mira unas pelis y mantente despierto a la fuerza. La guerra psicológica empieza aquí.
2. La Siesta Es Una Trampa Mortal 🛏️
Llegas al hotel hecho polvo, lanzas las maletas a un rincón y miras la cama. Esas sábanas blancas parecen llamarte por tu nombre. Tú piensas: "Voy a cerrar los ojos solo 20 minutitos para recargar pilas." ¡No lo hagas!
Te vas a despertar 12 horas después, a mitad de la madrugada local, preguntándote en qué año estamos. A no ser que estés alucinando de cansancio, aguanta firme hasta, al menos, las 21h locales.

3. El Sol Es tu Mejor Café ☀️
La luz solar es el interruptor principal de nuestro cerebro. Es la que le dice a tu cuerpo que pare de producir melatonina (la hormona del sueño). Por lo tanto, ¡en cuanto aterrices, sal a la calle!
Vete a caminar, explora el barrio, siéntate en una terraza al sol. Esconderte en la habitación oscura del hotel deshaciendo maletas es medio camino andado para que el sueño te golpee con fuerza.
4. El Café Es Estratégico (No Bebas Litros) ☕
La cafeína es tu amiga, pero hay que usarla con precisión militar. Si aterrizas por la mañana, un café fuerte es obligatorio. Pero si te pasas el día tomando expresos para mantenerte despierto, cuando finalmente te metas en la cama por la noche (a la hora correcta local), vas a tener los ojos como platos y el corazón a mil. ¡Corta la cafeína después de la merienda!
El Peor Jet Lag Es Siempre el del Regreso...
Allá fuera las vacaciones son mágicas y la emoción ayuda a combatir el sueño. Pero ¿el regreso a Portugal? Ese no perdona.
Aterrizas en Lisboa o en Oporto hecho un zombie, las vacaciones se acabaron, la depresión post-viaje empieza a aparecer y tú solo quieres tirarte en tu propia cama.
En este estado de agotamiento profundo, lo último que quieres hacer es estar media hora de pie, al frío o al calor, desesperándote por un Uber con tarifa dinámica o en una cola interminable de taxi. Tampoco quieres arrastrar maletas pesadas hasta un autobús.
El truco para un regreso indoloro se llama Multipark.
Si fuiste inteligente y llevaste tu coche al aeropuerto antes del viaje, el equipo de Multipark se ocupa del resto. Nosotros guardamos tu vehículo en nuestro servicio de Valet Parking.
Cuando aterrices hecho polvo, solo tienes que salir por la puerta de Llegadas. Nuestro conductor estará allí esperándote, con tu máquina limpita, calentita en invierno o fresquita en verano, lista para arrancar. Es sentarte, conducir hasta casa escuchando tu música y caer en la cama.

No sufras más de lo necesario en el regreso. Haz la simulación y reserva tu plaza en la web de Multipark y viaja sin preocupaciones de principio a fin!



