Qué resuelve Flex
La vida no coincide con el horario de la reserva. Un vuelo se retrasa 2h sin aviso. El tráfico en la A5 camino del aeropuerto. Una llamada importante te atrapa en la oficina. La reunión en Madrid se alarga una hora más. Antes de Flex, cualquiera de estas situaciones significaba: llegar con prisas (y pagar tasa de retraso), pagar día extra o tener que renegociar a última hora.
Flex elimina esa ansiedad. Con Flex activado en la reserva, tienes 60 minutos de tolerancia por arriba y por abajo respecto al horario pactado — sin tasa, sin líos, sin tener que llamar para avisar. Llega 30 minutos antes o 45 minutos después — tu coche y tu ventana se mantienen como pactado.


