Mira, vamos a poner las cartas sobre la mesa: aterrizar en Japón no es solo cambiar de país, es cambiar de planeta. Es viajar en el tiempo directamente al 2050, pero con templos de mil años de antigüedad allí en medio.
Los inodoros tienen decenas de botones y te cantan, los trenes piden disculpas si se retrasan 10 segundos, y la comida que compras en una gasolinera a las 3 de la mañana es mejor que muchos restaurantes gourmet aquí en Portugal.
Pero Japón tiene reglas. Muchas reglas. Y si no quieres ser el clásico turista despistado (el famoso Gaijin pesado) que deja a los locales poniendo los ojos en blanco, Martin ha hecho el manual de supervivencia para tu viaje a la tierra del Sol Naciente:
1. El Sagrado JR Pass (El Pase Mágico de los Trenes) 🚅
Si vas a salir de Tokio para ir a Kioto, Osaka o Hiroshima, vas a viajar en el Shinkansen (el icónico tren bala, que va a 300 km/h). Comprar billetes individuales cuesta una fortuna.
La solución es el JR Pass (Japan Rail Pass). Atención a la regla de oro: tienes que comprarlo antes de viajar a Japón. Te mandan un voucher a casa aquí en España y, cuando aterrices en Tokio, cambias el papel por el pase oficial que te da viajes ilimitados.
2. La Regla de la Basura y de Comer Andando 🗑️🍔
Lo primero que vas a notar en las calles de Tokio es que no hay papeleras en ningún lado. Lo segundo es que las calles están impecables. ¿Magia? No, los japoneses guardan la basura en el bolsillo o en la mochila y se la llevan a tirar a casa o al hotel.
Otra regla que choca a los europeos: no se come por la calle andando. ¿Compraste un pastelito de judía dulce o un helado? Te quedas parado en la puerta de la tienda, te lo comes, y solo después vuelves a andar. Comer caminando se ve como una falta tremenda de educación.
3. El Paraíso en la Tierra Se Llama "Konbini" 🏪

Las tiendas de conveniencia en Japón (7-Eleven, FamilyMart y Lawson) no son como nuestras tristes tiendas de gasolinera. ¡Son la salvación del turista!
Están abiertas 24h, tienen Wi-Fi gratis, cajeros que aceptan tarjetas europeas y la comida es divina. Los famosos Egg Sandwiches (sándwiches de huevo) del 7-Eleven o el pollo frito de Famichiki (FamilyMart) van a ser tus snacks favoritos. ¡Y son baratísimos!
4. El Silencio Sobrecogedor del Transporte 🤫
Entrar en el metro de Tokio en hora punta es una experiencia religiosa. Vas a estar apretujado entre miles de personas, pero podrías oír caer un alfiler al suelo.
Nadie habla por el móvil (está prohibido), los móviles están todos en silencio y las conversaciones se hacen en un susurro. Si empiezas a hablar a gritos en el tren sobre el itinerario del día siguiente, vas a sentir el peso de decenas de miradas fulminantes encima de ti.
¡Ve al Futuro, Pero Resuelve el Pasado Aquí en Portugal!

El viaje a Japón es la aventura de una vida, pero también es una maratón. Vas a pasar unas buenas 14 o 16 horas metido dentro de aviones, saltar husos horarios y llegar a Tokio en un estado de jet lag profundo.
Tu paciencia para imprevistos logísticos tiene que reservarse para Asia.
¿De verdad vas a arrastrar tu maleta por las calles de Portugal de madrugada para intentar coger un autobús o un Uber al aeropuerto? ¿Vas a empezar un viaje que exige organización militar con una logística llena de incertidumbre y estrés?
Haz las cosas con precisión japonesa.
Coge tu propia máquina, enciende el aire acondicionado y conduce de forma impecable y relajada hasta la puerta de Salidas. Allí, el equipo de Multipark te está esperando (con la puntualidad de un tren bala). Nos entregas la llave y nosotros aparcamos tu coche en nuestro servicio de Valet Parking ultraseguro.
Tú solo tienes que caminar hasta el check-in y empezar a soñar con sushi.
Cuando aterrices de vuelta, agotado pero lleno de recuerdos épicos del otro lado del mundo, tu coche estará allí en la puerta de la terminal. Sin retrasos, sin lío. Solo entrar e ir a dormir.
Organización y comodidad. Haz la simulación y reserva tu plaza en la web de Multipark y ¡Sayonara!



