Qué es el pulido profesional
Pulir la pintura de un coche no es pasar un trapo con cera. Es un trabajo mecánico controlado: con una máquina pulidora, una boina específica y una pasta abrasiva de granulometría calibrada, retiramos una capa micrométrica de pintura — casi siempre del barniz, no del pigmento — para eliminar defectos como arañazos superficiales, marcas de túneles automáticos (microarañazos), cagaditas de pájaro quemadas en el barniz o oxidación por falta de mantenimiento.
Es delicado. Pulir de más retira demasiado barniz y deja el pigmento vulnerable. Pulir de menos no resuelve los defectos. Usamos siempre medidor de espesor de pintura para saber exactamente con qué barniz estamos trabajando — la mayoría de los coches modernos lleva entre 90 y 140 micrómetros de barniz, y cualquier pulido serio empieza midiendo antes de tocar.


